Jesús y María

Hablan Jesús y María

María: ¿Ocurre algo hijo?

Jesús: Ocurre que he sentido el ruido de la puerta y al ver quien entraba el Amor se desbordó.

María: Siempre puntual, siempre a su hora, siempre corriendo con el ansia de un alma enamorada.

Jesús: ¡Ah! ahora se sienta y me mira y Yo la miro. Para ella ya no existe el tiempo porque le doy de mi eternidad.

María: ¡Si las almas supieran de este tesoro!

Ante Él

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¿Aún no eres adorador? Te propongo meditar este Evangelio, según San Mateo, que te ayudará a comprometerte con Él:

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron con Él, y uno de ellos, que era doctor de la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”
Jesús le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Éste es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas”.

La Capilla te ofrece una forma, entre muchas, de:

  • Amarás a Dios manifestándole lo que te alegra visitarlo en la Eucaristía.
  • Amarás a tu prójimo porque con tu hora colaboras para que la Capilla esté abierta siempre y nuestros hermanos, que necesitan hablar con Jesús, tengan un lugar tan especial para hacerlo.

Y recuerda que el Señor devuelve siempre el ciento por uno.